martes, agosto 30, 2005

Los protagonistas de la ampliación del Canal


Septiembre, día primero. Las pompas y las formalidades del nuevo período legislativo y el primer aniversario del gobierno se desaliñaron cuando varias decenas de campesinos madrugaron en la puerta de la Asamblea Nacional para recordarle al gobierno que ellos existen. La policía atendió una orden histérica y forzaron a hombres mujeres y niños a alejarse de la verja de hierro y del parque cercano a la casa de los diputados.
El 31 de agosto de 1999 entró en vigencia la Ley 44 que estableció lo nuevos límites de la cuenca hidrográfica del Canal de Panamá. La Autoridad del Canal de Panamá (ACP), administrada por Alberto Alemán Zubieta, logró que el presidente Ernesto Pérez Balladares y los legisladores de la época, decidieran de un plumazo encerrar a más de 500 comunidades campesinas en lo que hoy representa la “Cuenca Occidental del Canal”. Sería necesario crear tres lagos, inundando mas de 200 mil hectáreas.
Después de aprobar la ley ampliando la jurisdicción del Canal, se acordaron de la gente que vivía dentro de los límites de la nueva Cuenca. Entonces iniciaron un acercamiento con los campesinos.
Los campesinos ignoraban el proyecto y cómo afectaba su futuro. Enseguida afloró la incertidumbre. Un movimiento de la iglesia católica tomó el liderazgo, penetró las comunidades y las organizó para dar “la pelea”. Otras células izquierdistas aprovecharon para sembrar sus ideas entre los afectados.
De lo poco que la Autoridad del Canal ha dejado filtrar sobre los estudios de una eventual ampliación, sugiere que ya no es necesario inundar las tierras de los campesinos. Pero un grupo de campesinos sigue protestando y exigen que se derogue la ley inconsulta que les dio el derecho a la ACP de disponer de sus tierras.
Entre las comunidades campesinas también existen algunas que de buena gana han recibido las asistencias sociales y los miles de títulos de propiedad que ha repartido la ACP, de manera que han dicho que no se oponen a futuros embalses siempre y cuando sean justamente indemnizados.
Algunas organizaciones obreras aprovechando el buen momento que atraviesan por otras luchas exitosas, incluyeron el rechazo a la ampliación del Canal en su menú político. Por otra parte, el reciente aumento de los impuestos y las reformas a la Caja de Seguro Social podrían influir futuras decisiones del pueblo en las urnas.
En los últimos años, los partidos políticos han coincidido en la mayoría de las proyecciones sobre el Canal. El escenario actual no revela contradicciones importantes sobre este tema entre el Gobierno y la oposición.

sábado, agosto 20, 2005

No me callo. Estoy pensando

Soy periodista,no poeta. Mi prioridad es informar, no expresarme espontáneamente. El periodista solo debe decir lo que puede sustentar, de otra manera patrocinaría la desinformación y la ignorancia. Y eso puede ser criminal.
No busco protagonismo, ni aplausos. Agradezco la solidaridad y la promuevo, pero no descargo en otros el peso de mis luchas.
Necesito saber mas de lo que generalmente se dice en la radio, la televisión o de lo que publican los periódicos antes de repetir algo, decir lo que pienso o lo que siento.
Los artistas satisfacen su necesidad de expresión y dicen lo que sienten. El sentimiento es una comprobación de la vida, pero no es mas que un estímulo.
Hay que ver bien al recién nacido antes de decir que es hermoso. Hay que recordar con franqueza al muerto, antes de declararlo santo. Hay que ser justo con un miserable tirano, antes de recordarlo como "líder de mano dura", igual que se juzga a un cobarde antes de proclamarlo héroe.

miércoles, agosto 17, 2005

La revancha del administrador del Canal


La Junta Directiva del Canal de Panamá no lo pensó mucho y prefirió viejo conocido que malo por conocer. Apostó por la solución menos polémica de confirmar a Alberto Alemán Zubieta para que administre el Canal de Panamá por siete años mas. Así encararon el temor que la elección del administrador del Canal se politizara. La mayoría de los directivos del Canal no son aliados del Gobierno.
Alberto Alemán Zubieta cumplió ya un periodo completo al frente del Canal, con pocos sobresaltos. Al principio de su gestión, neutralizó la oposición de los pilotos que conducen todas las embarcaciones en aguas canaleras. Este grupo advertía que los cambios en la rotación del personal les provocaría mayor desgaste físico y representaban un riesgos de seguridad. Desde entonces Alemán Zubieta aprendió a vivir con las esporádicas inconformidades de los pilotos y una fuerza laboral de mas 8 mil personas que, al menos públicamente, no lo contradicen en nada.
Claro, lo ayuda mucho que constitucionalmente se haya conculcado el derecho a huelga en el Canal.
Alemán Zubieta cuenta con un gran respaldo político, lo demuestra su confirmación en el puesto. También los reconocimientos por el aumento de los ingresos y por mejorar la eficiencia del Canal. Sin embargo, también le critican porque no ha podido romper las barreras que históricamente separaron la administración del Canal del resto del país. Algunos califican a los trabajadores del Canal como los nuevos "zonians", término empleado para identificar a la antigua administración Colonial estadounidense. En general, la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) es señalada como una organización engreída, que hace todo lo posible para distanciarse de su condición real de funcionarios públicos. A Alemán Zubieta no le bastó que los empleados del Canal mantuvieran la política salarial de primer mundo que heredaron de la administración estadounidense y una de sus primeras hazañas fue desmembrar los salarios de sus altos ejecutivos para disminuir el pago de impuestos y de las cuotas del Seguro Social.
A pesar que ha invertido grandes esfuerzos y mucho dinero en agresivas estrategias y campañas de información y relaciones públicas, en las esferas de forjadores de opinión la ACP todavía es cuestionada por algunos que piensan que en el Canal la información se maneja como si se tratara de una empresa privada.
Respecto a las alternativas de modernización, se le cuestiona su falta de tacto al lograr la aprobación de una ley que redefinió los límites de la Cuenca hidrográfica y permite la inundación de mas de 200 mil hectáreas que hoy ocupan 500 comunidades campesinas. En el curso de los años, la ACP financió programas de promoción social y entregó miles de títulos de propiedad, reconociendo el derecho de los campesinos. Pero esa falta de tacto inicial sigue pesando, desde que algunos intereses políticos aprovecharon para penetrar en sectores importantes, convirtiéndose en un peligro potencial a los eventuales proyectos de expansión.
El Administrador del Canal ha logrado superar grandes retos, pero todavía le esperan nuevas batallas. Afortudamente para él, la renovación del espaldarazo político de las mas influyentes corrientes políticas, es un gran punto de apoyo. Pero le conviene convencer al país que la renovación de su administración es la renovación de su compromiso de capacidad, honestidad y transparencia.

jueves, agosto 11, 2005

El Canal de Panamá y su futuro

A partir de hoy cumplo con algunos amigos de otros países interesados en el futuro del Canal de Panamá. Inicio una serie de reportes que resumen lo que yo considero que son los antecedentes escenclaies para comprender el debate actual.
El próximo martes la Junta Directiva del Canal de Panamá decidirá entre mantener al actual administrador o elegir un nuevo administrador para la vía acuática por los próximos 7 años.
Será una decisión altamente trascendente para el país por los retos, oportunidades y riesgos que suponen ampliar el Canal o dejarlo como está.
El Administrador del Canal, será responsable de mantener la eficiente operación de la vía. Además tendrá las siguientes tareas:
Concluir lo antes posible los estudios de alternativas del Canal.
Divulgar los planes de ampliación ( si se proponen ), revirtiendo el clima de contradicción generado por la falta de información.
Liderar la campaña de divulgación frente al referéndum, en el que los panameños decidirán si acepta o rechaza la propuesta de ampliación.
En caso que la propuesta de ampliar el Canal sea rechazada en las urnas, el nuevo Administrador deberá adecuar la visión de la vía, para que siga siendo eficiente y no pierda vigencia como ruta del comercio mundial.
Si la mayoría lo aprueba, entonces deberá echar el proyecto a andar.
Los cálculos mas conservadores, sugieren que los costos mínimos de la ampliación, representan un riesgo financiero colosal (Al menos el 50% de la deuda pública actual de Panamá) y comprometen el futuro de varias generaciones. El fracaso es inaceptable.








El Canal debe modernizarse
Hace mas de dos décadas se advierte que el Canal de Panamá es muy estrecho para la nueva generación de buques que se han estado construyendo. También porque los canales secos, la modernización de otros métodos de carga alrededor del mundo y la posibilidad que se construya un nuevo Canal en Centroamérica, amenazan con disminuir la importancia de la ruta Panamá en el Comercio Mundial .
El estudio de alternativas de cara al futuro del Canal tiene mas de un año de atraso, pero la Autoridad del Canal ha administrado estratégicamente la información para sugerir que la ampliación del Canal es inminente, que sus costos no serán inaccesibles y que el beneficio para todos los panameños serán apreciables.
Pero mientras se pospone indefinidamente los resultados decisivos del estudio, la tensión aumenta y algunos sectores se preparan para rechazar cualquier propuesta de ampliación del Canal. Será una lucha en el que los argumentos técnicos y financieros serán solo las armas de un debate con inocultables tintes ideológicos.

viernes, agosto 05, 2005

Independencia vs intereses

Caricatura de Roque López. Tomada de segundoenfoque.com
El segundo punto de la declaración de principios del centro latinoamericano de periodismo (CELAP) dice que: "Los propietarios, directores, periodistas y administradores de los medios no deben beneficiarse personalmente, más allá de lo que legítimamente implican sus funciones empresariales o profesionales, con la influencia social que les otorga su acceso al poder de decisión sobre el contenido periodístico de los medios".
El tercer punto de la misma declaración de principios señala: "Los medios deben actuar de buena fe y esforzarse por mantener el equilibrio informativo, ser equitativos en el trato de las personas o instituciones, brindar oportunidades de que se expresen las distintas partes involucradas en asuntos polémicos, y buscar siempre la exactitud en las informaciones".

Los medios de comunicación social deben competir con excelencia informativa. Lo viví como reportero de a pie y ahora sostengo que las informaciones distorsionadas, equívocas e incompletas, en gran parte reflejan un sistema que somete a los reporteros a crueles condiciones laborales.
Es irónico que apelemos a la Corte Interamericana de Derechos Humanos para reclamar acceso libre a la información y no consideremos las condiciones en que los periodistas obtienen y procesan información. Condiciones que consecuentemente comprometen la noticia como producto final.
En Panamá, gran parte de las información llega a la gente todos los días, es de un reportero o reportera que sale a la calle con un recorte de periódico, una fotocopia ajada o un menú de preguntas que ni él mismo tuvo oportunidad de hacerse.
Al final de la tarde, algunos no tienen mas opciones que firmar las seis u ocho notas que llevan en la grabadora.
Cuando observo tantas imprecisiones y errores en las noticias que firman, me veo a mi mismo en el pasado, sorteando toda suerte de desmentidos, demandas y agresiones.
Los que hemos vivido del periodismo sabemos bien que muchas mesas matutinas incentivan a la insensatez y casi convierten a los periodistas en asesinos a sueldos o guardaespaldas de cualquiera que represente un interés empresarial, con órdenes claras de maquillar la verdad o "repartir plomo". Ignorando el alcance social de nuestro trabajo.
No se trata de levantar una bandera de reivindicaciones laborales. Porque ahora no profundizo en el caso de los reporteros que ganan salarios miserables o de aquellos que sobreviven gracias a las conferencias de prensa que ofrecen almuerzos al mediodía. Me refiero a un panorama que conjuga intereses políticos, comerciales y de otras índoles.
Afortunadamente en nuestro país también hay algunos con elevados principios éticos y morales y desde el punto de vista profesional, también hay un grupo importante de periodistas desarrollando su perfil investigativo. También es evidente que algunos medios finalmente entendieron la necesidad de integrar equipos especialmente dedicados a la investigación. No obstante, en algunas publicaciones al falta de rigurosidad o sustento de cierto trabajos, demuestran que algunos empresas de comunicación no siempre están dispuestas a perder la inversión de tiempo y dinero que hacen en investigaciones que no resultan.
Cuando un dato prometedor falla, generalmente prefieren publicarlo como un rumor, compuesto de otras especulaciones y desmentidos, en vez de engavetarlos.
Nuestro periodismo habrá dado un paso importante hacia la independencia cuando nuestro trabajo no se limite a la trascripción de las ideas del dueño o de los anunciantes, incluyendo a los gobiernos.
En los medios pasamos días y noches enteras. En ellos sufrimos y soñamos con esa sociedad ideal que nos permita ejercer libremente y con dignidad. Pero la realidad que muchos observamos es que la rotativa o el transmisor, es la única pieza objetiva del medio, porque no escoge lo que reproduce. Esa máquina tiene uno o varios dueños, quien generalmente no es el periodista.
Y realmente me desconsuelo, en la medida que compruebo que el periodismo como apostolado se reduce, mientras hay empresas que no solo viven de la información; sino para alcanzar otros propósitos particulares.

miércoles, agosto 03, 2005

Nicolás Van Kleef mártir olvidado

El 7 de mayo de 1989, en Panamá se celebraban elecciones presidenciales y legislativas. En todo el país había ansiedad y tensión. El Gobierno Militar liderado por el General Manuel Antonio Noriega, cual bestia herida le lanzaba mordidas y garras hasta a su propia sombra. Era predecible una contundente derrota electoral y un eventual fraude.
Ese domingo, como de costumbre el padre Nicolás Van Kleef recorría las calles del poblado de Santa Marta, un pueblo rural de la provincia de Chiriquí a mas de 300 kilómetros de la ciudad de Panamá. El sacerdote era paralítico y andaba en un auto especialmente ajustado a sus necesidades especiales. Le acompañaba Isaac González de 16 años. El padre conducía y el joven con un altavoz anunciaba que la misa estaba por comenzar .
La invitación a la misa era tarea casi rutinaria del sacerdote y sus ayudantes parroquiales. Sin embargo, un día entes del suceso, otro cura fue al cuartel y se aseguró de obtener autorización para llamar a la gente al templo.
El Padre Nicolás fue detenido por el soldado Olmedo Espinoza, quien le informó que el subteniente Rigoberto Rivera Carrillo, encargado del destacamento quería hablarle porque estaba prohibido el uso de altavoces ese día. El soldado se subió al auto y se sentó detrás del padre, quien en ruta al cuartel instruyó a su ayudante para que siguiera invitando a la gente a la misa. El soldado discrepaba con el sacerdote sobre la ruta que tomaba para llegar al cuartel, cargó su fusil, le quitó el dispositivo de seguridad y le apuntó. A pocos metros del cuartel le disparó en el lado derecho de la cara. El padre murió al día siguiente en el hospital.
El soldado fue protegido y recibió tratos especiales. Las investigaciones estuvieron casi paralizadas, hasta que siete meses después, cuando los militares fueron derrocados durante la invasión estadounidense.
Un nuevo fiscal promovió el juicio contra el soldado, también acusó a la fiscal anterior y a varios ex coroneles de encubridores. El Tribunal aceptó enjuiciar al soldado, pero negó responsabilizar a los acusados de encubrimiento. El 16 de junio de 1992 un jurado de conciencia declaró al soldado Olmedo Espinoza como culpable de la muerte del padre Nicolás Van Kleef y por ello recibió condena de 16 años de prisión. El soldado se defendió diciendo que el tiro se le salió accidentalmente y argumentaba que el padre embistió a un compañero con el vehículo.
Cinco años después de la muerte del padre, un gobernador de Chiriquí simpatizante de los militares propuso cambiar el nombre del parque que honraba la memoria de Nicolás Van Kleef. El gobernador dijo que la Iglesia debía comprender que un pasado oscuro, nadie lo quiere recordar. El clero regional reaccionó enérgicamente calificando la propuesta como un insulto.
En la cárcel pública de David el soldado Espinoza era considerado reo de confianza y pedía una disminución de la pena. El 12 de junio recibió el beneficio de libertad condicional.
Los Padres Paulinos, congregación a la que perteneció Van Kleef, afirmaron que "tarde o temprano cada uno será juzgado" y que existe "una justicia divina que está por encima de la de los hombres y que Dios es quien dispone".