Un par de líneas sobre Diógenes
Un par de cosas sobre mi viejo. La primera es que su marca en mi vida es imborrable. Hace mas de 20 años que murió y cada día de mi vida lo recuerdo. Haga el bien o haga el mal, siempre me pregunto qué habría hecho él en mi lugar y qué me hubiera aconsejado si estuviera conmigo en mis momentos críticos. Antes le pedía a Dios por su alma. Hoy le pido a él que interceda por mí ante Dios. Ahora recuerdo que también era devoto de la virgen.
Me contó una vez del sueño maravilloso que tuvo. Estaba tumbado boca arriba después de una jornada agotadora de trabajo. Se quedó dormido del cansancio a pleno mediodía con el sol en plena cara. De pronto apareció la virgen María, hermosa, radiante y esplendorosa. Animó sus esperanzas, avivó su fe y le anunció la llegada de una hija noble y buena. Poco después nació su hija y mi hermana mayor Doris.
Otro día escribiré otras cosas viejo. Papá Diógenes cada día te recuerdo. Sé que cometiste errores, pero Dios quiso que yo no los viviera. Te fuiste siendo bueno para mí, mi papá Superman. De niño siempre me decía que nadie te ganaba en inteligencia. Debiste ser Presidente.

