Comenzar de nuevo

Me avergüenza reconocerlo, pero por muchas semanas tuve descuidado este blog que comencé con tanto ánimo y entusiasmo. No lo puedo negar y la gente que me conoce bien me ha escuchado hablar de mis eventuales flojeras. Solo que esta vez tengo una excusa: mi nuevo trabajo.
Ya cumplí mi segundo mes en la empresa de telecomunicaciones Cable & Wireless, Panamá.
Estas primeras semanas han sido intensas, considerando las dimensiones del negocio y todo lo que hay que aprender, incluyendo una cultura de trabajo distinta a las que conocí anteriormente.
En la marcha me ha tocado representar a la empresa en toda clase de eventos, incluyendo el programa de televisión Dejando Huellas que se transmitió el Día de Reyes por cinco estaciones de TV en forma simultánea.
A veces las reuniones son tantas y tan largas, que hay que tener buen criterio para decidir en cuantas salas de juntas dejas un pedazo del cerebro cada tarde.
Pero todo este mundo me resulta fascinante, aunque a veces me la ponen difícil. No sé si se han dado cuenta que prácticamente han inventado un lenguaje nuevo, entre el español común y silvestre, el inglés de Inglaterra, el gringo, le jerga tecnológica, la información estadística y las abreviaturas.
No me tomen a mal, son solo comentarios sueltos de los que me valgo para decir que me siento muy bien, porque estoy en el umbral de una nueva etapa de mi carrera profesional y me parece que también estoy aportando algo a este mundito.
Además he tenido la suerte de encontrar un equipo alegre, competente y dedicado.
¡FELIZ 2006!
Sobre el fin de año y lo que pasó no quiero decir demasiado. No quiero arrastrar penas, ni glorias del pasado. Que los malos momentos queden como experiencia acumulada y los buenos momentos como estímulos.
Resoluciones de año nuevo, casi nunca tengo. Quiero decir, me resulta difícil ser específico, porque soy flaco, sano, felizmente casado con buenos amigos y sin grandes adversarios. Diría que mi único gran obstáculo soy yo mismo, mis debilidades y temores. Claro, también mi falta de perseverancia, que me hizo olvidar por un rato jaragual, este mi medio favorito de comunicación personal con ustedes.
Que Dios los bendiga y en el camino sabremos por donde andamos.

